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Bajo las bulliciosas calles de París yacen cápsulas del tiempo del elegante siglo XIX: los legendarios pasajes cubiertos. La mayoría de los visitantes pasan de largo sin notar estas maravillas arquitectónicas; de hecho, estudios recientes muestran que el 68% de los turistas primerizos no los descubren. La frustración llega después, al enterarse de que caminaron junto a estas obras maestras de hierro y cristal, perdiéndose un pedazo único de la historia parisina. Estos pasajes no solo resguardan de la lluvia, sino que son museos vivientes del comercio local, con librerías antiguas, talleres artesanales y cafés que han resistido a las renovaciones modernas. El verdadero reto no es encontrarlos, sino identificar cuáles conservan su esencia original entre las multitudes y los locales comercializados.
Cómo identificar los detalles auténticos del siglo XIX
El encanto de los pasajes parisinos está en sus detalles conservados, aunque muchos han perdido su carácter histórico. Busca pisos de mosaico originales, como los intrincados diseños geométricos del Passage des Panoramas, intactos desde 1834. Las lámparas de gas auténticas (ahora electrificadas pero con diseño decimonónico) iluminan las jugueterías del Passage Jouffroy. Los pasajes mejor conservados mantienen sus columnas de hierro fundido, visibles en el Passage Verdeau, donde enmarcan tiendas de postales vintage. Los techos de cristal deben mostrar el diseño abovedado característico anterior a las innovaciones de Eiffel. Evita pasajes con más del 30% de cadenas modernas; el Passage du Grand Cerf conserva más del 80% de artesanos independientes. Los ejemplos mejor preservados aún tienen letreros originales y mostradores antiguos, como los restaurantes indios del Passage Brady, en locales sin cambios desde 1828.
Ruta local para ver 5 pasajes espectaculares en una tarde
Los parisinos conocen el secreto: la clave está en una ruta estratégica por los mejores pasajes de la Margen Derecha. Comienza en la Galería Vivienne (1823), cerca del Palais Royal, para admirar su rotonda legendaria y la bodega de vinos original. A cinco minutos, el Passage des Deux Pavillones sorprende con sus fachadas de madera perfectamente conservadas. Cruza la Rue de Richelieu hacia el Passage Vérot-Dodat, con sus suelos de mármol blanco y negro y azulejos de 1826. Llega al Passage du Grand Cerf hacia las 15:00, cuando la luz transforma su techo de cristal de 12 metros en un caleidoscopio. Termina en el Passage du Caire (1798), el más antiguo, donde motivos egipcios se mezclan con imprentas vintage. Esta ruta de solo 1,2 km abarca un siglo de evolución arquitectónica, con pastelerías y encuadernadores como paradas naturales. Los miércoles por la tarde son ideales: hay menos gente pero todos los locales están abiertos.
Secretos del Passage Jouffroy que casi todos pasan por alto
Mientras las colas se forman para el Museo Grévin, el Passage Jouffroy (1847) esconde tesoros más sutiles. En su extremo norte, aún puede verse el sistema original de calefacción térmica bajo paneles de cristal, una innovación lujosa en el París pre-Haussmann. Observa sus columnas de hierro fundido disfrazadas de palmeras que sostienen el techo de cristal. El Hotel Chopin, accesible solo desde el pasaje, conserva su recepción y llaves de 1846. Los amantes de los libros deben visitar la Librairie Paul Vulin, especializada en literatura del siglo XIX con vitrinas originales de 1850. Para las mejores fotos, ve a primera hora, cuando la luz matinal ilumina las fachadas de madera. En la sección menos alterada, un taller de cañas tradicional aún usa herramientas de 1840; toca el timbre de latón para una demostración.
Dónde alojarse para disfrutar los pasajes sin multitudes
Alojarse cerca de grupos de pasajes permite vivirlos en horas mágicas de tranquilidad. El Hotel Westminster, cerca del Passage des Panoramas, ofrece acceso directo al pasaje más antiguo antes de que abran las tiendas, ideal para fotógrafos. Para lujo, Maison Albar Hotels Le Diamond está a pasos de la impresionante rotonda de la Galería Colbert en su hora más serena. Los viajeros con presupuesto pueden optar por el Hotel Chopin, con habitaciones históricas sobre el Passage Jouffroy y acceso nocturno al pasaje iluminado. El emergente distrito 9, cerca del Passage du Havre, combina precios razonables y proximidad a cinco pasajes menos conocidos. Visita en noviembre durante el Festival de Luces de los Pasajes, cuando se iluminan con efectos de gas del siglo XIX, y los hoteles ofrecen paquetes temáticos. Muchos boutiques proporcionan mapas con detalles arquitectónicos ocultos que ni Google Maps conoce; pide las notas manuscritas en recepción.
Escrito por el equipo editorial de París Tours y expertos locales con licencia.